22 diciembre 2010

La noche de los Museos 2010


El evento a tratar fue la Noche de los Museos que se llevó a cabo el 13 de Noviembre de este año. La promesa del evento fue “Cultura Bajo la Luna” y así fue, esa noche bajo la luna de Buenos Aires (desde las 20:00 hasta las 02:00) los habitantes de la ciudad pudieron vivir una noche única donde la cultura estaba presente en cada barrio. Aproximadamente 170 museos y espacios de arte abrieron sus puertas para disfrutar cientos de exposiciones y actividades de teatro, danza y música en vivo de manera gratuita. Además el gobierno de la ciudad de Buenos Aires ofreció de manera gratuita el transporte en colectivo por la ciudad para llegar a los diferentes puntos de interés.
El itinerario de la noche estaba más allá de lo optimista y se transformó en ilusorio, pues, consistía en recorrer 20 museos distribuidos en 8 barrios (Monserrart, Puerto Madero, San Nicolás, Retiro, Recoleta, Palermo, Almagro y Boedo), de los cuales solo se logró el 20%.

El primer lugar en ser visitado en dicha noche fue “La casa de la cultura” en la que se presentaba una muestra de materiales representativos de la cultura popular de Argentina recogidas por el Doctor en antropología Robert Lehman-Nitsche por el sector rio platense y conservadas en el Instituto Ibero-Americano en Berlín. Esta exposición estaba titulada “¡Al pueblo argentino de 2010! Culturas en movimiento en el Rio de la Plata”. Quizá, es ahora, 100 años después de haber recolectado esta información, es que el pueblo puede asimilarla mejor, así que en el marco del Bicentenario argentino no se pudo resistir más la tentación de abrir la caja del tiempo y hurgar en esas capas de memorias compuestos por fotografías, postales, publicidad, canciones humor político y la crítica social en el diario vivir de los sectores populares y marginales como lo fueron (y son) los indígenas, los criollos, las prostitutas, los proxenetas, los picaros y los inmigrantes entre otros, cuyos conocimientos, prácticas y experiencias dieron forma a una identidad cultural que los argentinos pueden reconocer como propia.



Luego, el siguiente lugar a visitar fue el Museo Franciscano Monseñor Fray José María Bottaro, en el que había una muestra colectiva en base a materiales desechados bajo el título de “Transmutación. El arte de lo encontrado” Allí, estaba Alejandro Curtto con su colección “Metales Salvajes”, una serie de animales fabricados a partir de chatarra que alguna vez fueron piezas de diferentes artefactos.


Luego el recorrido llego a El Museo de la Ciudad, donde se podía apreciar la exposición “Los porteños vuelven a jugar y divertirse con los juguetes de ayer”, una muestra que aun siendo extranjero el que la observe, se transporta al pasado, de una infancia más ingenua, más noble y quizá más tierna, desde las figuritas típicas del campo, pasando por antiguos coches de juguete que tanto para coleccionistas como para diseñadores son piezas invaluables, o con la versión criolla del monopolio y la colección de muñecas y caballos de madera son un pasaje a mínimo una década atrás. También en este museo se encontraba otra exposición que constaba de pinturas, diseño textil, diseño de joyas y cerámicas todas de autoría del diseñador argentino Vicente Gallego.



La ruta de la noche seguía su curso, y ahora en Puerto Madero. Este barrio es uno de los sectores más exclusivos de Buenos Aires, además de ser la zona más moderna de la ciudad, donde gran parte de las transacciones internacionales se concretan.
Allí, se encontraba el Pabellón de Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA) con una exposición titulado “Las chapas esmaltadas - Arte Publicitario” una muestra que contenía piezas publicitarias elaboradas desde 1989 hasta 1950, una colección impresionante que redibuja la historia de la evolución formal y estilística de algunas grandes empresas internacionales y argentinas. Además, acompañando dichas piezas también se encontraban pinturas de Mariano Sapia y un homenaje de Juan Arancio a Martín Fierro.


A pocos metros del Pabellón de la UCA, estaba el Buque Museo Fragata ARA Presidente Sarmiento, al cual se le hizo un recorrido rápido y se pudo apreciar una vista diferente de los diques de Puerto Madero.


Y para finalizar el recorrido, a poco más de dos cuadras estaba la imponente exposición de colectivos y ómnibus antiguos y modernos de Buenos Aires, al aire libre los dueños de las diferentes piezas carrozadas se pusieron de acuerdo bajo la dirección del Museo del colectivo, el ómnibus y el trolebús a cargo de Carlos Achával para deleitar a todos en la capital porteña de un desfile de belleza, y personalización propio de un servicio público de transporte de una gran ciudad.


Esta es una de las cosas que más me gusta de Buenos Aires; tiene la posibilidad de brindar miles de opciones para pasar un buen rato.

2 comentarios:

Solange Pellari dijo...

Me gustan mucho tus publicaciones, pero me gustaría ver más sobre diseño interior y muebles, que te parece?! marcas internacionales como http://www.bykoket.com y http://www.delightfull.eu

Camila dijo...

Para los que nos gusta el arte, es interesante poder ir a los diversos museos que hay en nuestra ciudad. Recuerdo el año en el que estuve en la Patagonia, cuando llegue a mi hotel bariloche pude disfrutar de averiguar los lugares turísticos que hay allí relacionados con el arte